Conoce estas seis cosas sobre el llanto infantil

Ser padres es un largo camino en el que se cometen errores. No bien superas uno cuando ya cometes otro… de eso se trata.

Uno de los temas más controversiales de criar es el del llanto de un bebé, del que abundan las opiniones encontradas entre especialistas de la conducta y la salud; pero más, entre los metiches que siempre opinan sobre crianza.

Este artículo está inspirado en una de las interesantes publicaciones del Neuropsicólogo Álvaro Bilbao, en la que nos deja saber cuándo sí y cuándo no dejar llorar a nuestros pequeñines.

Lo primero que hay que aclarar es que siempre que un bebé llora es porque tiene una necesidad no satisfecha y a su corta edad le es imposible suplírsela, por tanto, es deber de los padres hacerlo. Sobre el asunto hay quienes son de la opinión de dejarlo en su estado ¿para que se acostumbre? Particularmente creo que es una evidencia de involución y salvajismo por parte de quien lo practique.

No nos confundamos, tal como dice el conferencista Bilbao hay ocasiones en las que no se puede evitar el llanto.  Lo cuestionable es dejar que permanezca en él sin buscar una causa para buscarle una solución, ya que al llorar el recién nacido te indica que necesita de tu atención, de tu cuidado o simplemente por supervivencia.

Consejos del experto

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Según Álvaro Bilbao existen algunas informaciones respecto al llanto infantil que todo padre y madre debería saber y que a continuación te la desglosamos:

Ignorar el origen. Si tu bebé todavía no habla Bilbao aconseja que siempre deberías comprobar posibles causas del llanto, si se trata de cansancio y tal vez lo estas sobre estimulando; que tiene necesidad de tener contacto físico, hambre, incomodidad en la nalguita o miedo. En este último puede ser a una persona con la que no quiere estar y le estas obligando porque “debería” sentirse bien, puede ser un familiar como abuela o abuelo, tíos, vecinos o ¿Por qué no? Una posible cuidadora a la que “necesitas” que se adapte; también para tomarle una foto para que cuando sea grande vea cómo lloraba. ¡No lo hagas, porque es maltrato!

Hacer que llore para divertirte. Suena ilógico, pero es una cruel realidad que muchos recién nacidos han tenido que pasar, quizá por ignorancia de quienes los trajeron al mundo. Lo que para ti resulta gracioso para tu pequeña criatura es sufrimiento. Respeta su etapa, ponte en su lugar y evita su sensibilidad.

Dejarlo en su llanto para que se entrene. En el libro de Job 5:7-9 dice que nacemos para la aflicción. Es una gran verdad, desde que llegamos a este mundo es un continuo reto de adaptación que, a unos nos cuesta más trabajo que a otros aun siendo adultos, cuánto más a un pequeño ser que no es capaz de entender por qué le ocurren ciertas cosas. “No provoques situaciones difíciles para que desarrollen fortaleza. Solo conseguirás que deje que confiar en ti”, explica Bilbao. Olvídate del odioso comentario que sugiere ¡Déjalo llorar para que no se críe ñoño! Especialmente cuando se trata de un varoncito.

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Poner en riesgo su seguridad. En ocasiones nos hacemos permisivos cuando en realidad no se debería, aunque llore. Claro siempre existe la forma de darle la vuelta a través de los procesos. Para el especialista nunca deberías acceder a permitirle viajar sin cinturón de seguridad o cualquier otro tipo de actividad que consideres que pueda estar en riesgo.

Desatender un reclamo. “Si te pide que le compres un caramelo, no tienes por qué hacerlo, pero si te pide que le tomes en brazos o le consueles… hazlo. Es posiblemente lo más importante que puedes hacer para darle seguridad”, dice el Neuropsicólogo, un llamado a la atención que si aplicara siempre quizás contáramos con una sociedad mentalmente más sana.

Olvidar lo que significa e implica llorar. El doctor Bilbao define llorar como una parte de la vida, una manera natural de aliviar la angustia y el malestar. “No puedes evitar que lloren, pero siempre puedes estar a su lado para que se sientan acompañados cuando lo hagan”.